MemoryBoost libera memoria sin usar, haciendo que su equipo sea más rápido y más fiable. Windows permite a los programas cerrados permanecer en la memoria, razón por la que tiene que reiniciar el equipo para mantener el rendimiento.
MemoryBoost soluciona este problema mediante la recuperación de la memoria no utilizada para sus aplicaciones. Así será más rápido y Windows tendrá menos trabajo que hacer, lo que resulta en una mayor estabilidad para sus programas y su sistema en conjunto. En sí es pequeño y liviano. Le permite ver estadísticas y antecedentes sobre el uso de la memoria, de modo tal que puede ver como MemoryBoost ha ayudado a su equipo.
MemoryBoost avisa cuando sean bajos los recursos del sistema, lo que le permite cerrar algunos programas antes de que se bloquee. Libera automáticamente la memoria, mejora el rendimiento. Puedes dejar MemoryBoost ejecutándose y olvidarse de ella, pues tratará de maximizar la velocidad de su ordenador. Hasta puede ver de un vistazo de lo que el equipo está realizando.